sábado, 21 de marzo de 2015

Confusión

No es que no tuviese ganas de trabajar es que sabía que si cogía ya el bus iba a llegar muy pronto. Pero antes de coger lo, hice una parada en el centro comercial Hortaleza, había tanta gente.. Que me resultaba difícil de llegar al Burger King para pedir la comida. Todo estaba cambiado, las tiendas y los bares eran el doble de grandes que la última vez. Después de pagar cogí la bandeja y salí fuera, me encontré con muchos árboles pegados y bajo ellos había asientos y pequeñas mesas alrededor. Al terminar me levante y fui andando hasta la parada, tenía un largo recorrido. Cuando termine de cruzar el parque me encontré en otro sitio, vi una pancarta en el suelo tirada que ponía ¡viva Bilbao! es como si hubiese cruzado un portal. Empecé a preguntar a varias personas por si conocían algunos amigos, pero nadie respondía, hasta que encontré a Sara.

   — Sara ¿has visto a Estefanía? - soy una amiga suya. Necesito encontrarla

  —    Baja esta calle y a mano derecha encontraras una plaza grande, esta debajo del olivo. — Contestó sin  pestañear mientras se refugiaba en unos portales.

Después de llegar al olivo la vi, cuanto más empezaba a acercarme más calor hacia.


  — Estefanía soy yo Esther la de Madrid, te tengo que contar lo que me acaba de pasar. Y también quería    decirte que como vuelvo de aquí al pueblo, estoy bastante perdida, no sé en qué parte de Bilbao estamos. — La dije mientras me quitaba la chaqueta y la ataba alrededor de la cadera.

Cuando quise decirla algo más ya no estaba. No había nadie a mí al rededor. Pero de lejos veía a un chico vestido de negro y detrás del había cucarachas. Odio los insectos así que empecé a correr hasta llegar a una gran plaza, lo único que había era una iglesia enorme con su campana, mi única salvación era trepar por la cuerda que caída desde la iglesia.

   — ¿Tiene que ser una broma, no? — Dije en alto. Hubiera preferido otra cosa menos asquerosa.

  — Soy acrofobia no puedo, me supera, me dije a mi misma. Haber intenta escalar y piensa que es una meta. Intenta relajarte. — Volví a decirlo en alto mientras daba unos pasos hacia atrás


Corrí todo lo que pude y salte hacia la cuerda, no la alcance, seguí saltando hasta llegar a ella, y empecé a subir, sin mirar abajo. Cuando llegue a cogerla no sé cómo pero empecé a escalar y me iba impulsando poniendo los pies en la iglesia. 

   — Uf que vértigo.

Cada salto que iba dando veía más la campana. Di un último empujón más, pero mis manos se iban quedando sin fuerza, me dolía una barbaridad. Me resbale y como no pude agarrarme a nada me solté de la cuerda y caí...

De fondo se oía un ruido, “pi pi pi”



La cabeza me daba vueltas, no sabía si había muerto, cuando abrí los ojos estaba en la cama, solo era un sueño. Apague el despertador y me quede en la cama unos cinco minutos más, pero cuando los volví abrir, me di cuenta de que era lunes y que si no me levantaba ya, llegaría tarde a trabajar.

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