domingo, 15 de marzo de 2015


Desde casa, otro día más te digo hasta pronto, te abrazo, te doy besos, te miro y te digo: te quiero mucho.

Antes de llegar a recoger mis cosas, me dices; ¿te olvidas de algo? Y siempre te digo, si, a ti, ¿te vienes conmigo?. No obtengo respuesta, pero sé que si pudieses, vendrías conmigo a cualquier sitio. Nos despedimos en la puerta de casa y te digo, dame el último beso del día. Y vuelvo a sentir tus labios rozando mi mejilla.

Cuando salgo del portal, sonrío por este fin de semana, por haber estado unos días más a tu lado, sonriente, con ganas de vivir, de pasear, de cambiar de aire, de estar juntas. Sigo caminando hasta llegar a unas escaleras y miro hacia la ventana que da a la cocina. Cada vez que voy subiendo me vas mirando, hasta que llego al fin de las escaleras y no nos podemos ver, ya que hay árboles de por medio. Cuando estoy llegando al último escalón te vuelvo a ver y te tiro un fuerte beso.


Sigo caminando hasta llegar al metro, y en pocos segundos noto que empieza a chispear. Y sonrío, porque antes de salir de casa me dijiste; probablemente necesites un paraguas, y aquí estoy en la calle corriendo para no mojarme y a la vez sonriendo por ti, por mí, por nosotras.

te quiero tanto

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