jueves, 26 de noviembre de 2015



Ven, caminemos por la sombra, donde el sol no pueda encontrarnos. Intentemos no hacer ruido con nuestra risa y la adrenalina que tenemos por dentro, ya que eso podría producir viento y despertaría a todo ser que estuviese aquí de paso, como nosotros. 

Aunque siempre nos podríamos quedar y perdernos por estos jardines, buscar nuevos rincones en lo que poder estar a solas.

Ven, vamos a perdernos un poco más, hasta que el sol se vaya y venga la luna a nuestro encuentro.
A oscuras, nuestras miradas son dos estrellas que se acaban de encontrar en el camino.

Acércate para que tu seas lo único que roce mi piel, bésame como la primera vez.